La vida es un devenir constante. Unos llegan, otros se van,
y los que todavía, aunque maltrechos, nos movemos en medio de los dos extremos,
no queremos irnos, preferimos quedarnos. Lo anterior al principio de este
rompecabezas, y lo que oculta el hipotético final, nos está vedado. Lo único
que podemos hacer es proseguir la marcha, e ir dejando en el camino aquello que
nos estorba y nos frena. Nadie puede vivir ni morir por nosotros. Cada uno es
responsable de sus alegrías y sus penas. Si alguien te decepciona o te utiliza,
no se lo reproches, porque, lo reconozcas o no, todos lo hacemos. Las víctimas
de hoy pueden llegar a ser verdugos mañana, y viceversa. Entonces, mejor no
quejarse. Como no tengo vocación de mártir, ni entiendo lo de poner la otra
mejilla, cuando puedo evitarlo no dejo que me dañen. Y si el daño ya está
hecho, jamás practico la ley de Talión, porque de nada sirve vengarse. Esto no
son lecciones, sino recordatorios que me hago a mi mismo en voz alta. Por si a
alguno de los que me escuchan le resultan útiles, aquí se los dejo, aunque sea
un poco tarde.
viernes, 24 de octubre de 2014
jueves, 23 de octubre de 2014
BUENAS NOCHES
No soy ni seré nunca filósofo. Los filósofos se dedican a
explicar la Naturaleza, la vida, la mente y el alma del ser humano. Para mí la
Naturaleza se explica perfectamente ella sola, la vida es tan maravillosa como
incomprensible, y los seres humanos somos tan diversos, complicados y
contradictorios, que se precisarían ocho mil millones de explicaciones
diferentes para tratar de definirnos; y dudo que aun así lo lográramos. De modo
que yo no explico, opino. Y, en vez de dar lecciones sobre lo que no sé, me
dedico a admirar aquello que nunca lograré aprender. Hay mucha diferencia entre
contar vivencias personales, dudas y creencias, y la obsesión de algunos por
pontificar. La Verdad existe pero está fuera de nuestro alcance. Hemos de
contentarnos con pequeñas verdades para entendernos y seguir tirando del carro.
Un carro en el que sobran infinidad de trastos, pesados e inservibles, y que
avanza –lo de que avanza es un suponer- por un lodazal plagado de obstáculos,
sin que se sepa adónde hay que llevarlo ni por qué. La verdad es que hoy no fue
mi día, y ando un tanto disperso, confuso y desganado esta noche. Culpemos al
calor, y a ciertas decepciones que es mejor olvidar.
miércoles, 22 de octubre de 2014
BUENAS NOCHES
Los que utilizamos, con mayor o menor acierto, las
metáforas, solemos comparar la vida humana con un libro, en el que, a diario,
escriben el protagonista y un sin fin de actores importantes o secundarios. No
creo que exista un guión previo, sino que improvisamos voluntariamente o
forzados por las circunstancias. Los aciertos y errores se suceden, y como lo
que cuenta es el resultado, al final es el tiempo el que acaba poniéndolo todo
en su lugar, y concediéndole a las cosas el valor que tienen. Dice Woody Allen
que “tragedia+tiempo=comedia”, o lo que es lo mismo: que a la larga, lo que hoy
nos entristece y abruma, mañana nos hará sonreír. Habitualmente suele ser así,
y basta con hacer memoria para comprenderlo. Lo que no debemos es dejar páginas
en blanco o emborronarlas en exceso. En esto también cuenta más la calidad que
la cantidad, y una sola línea puede salvar todo un capítulo, o apagar,
irremediablemente, la brillantez de un largo y elaborado texto. Cada cual es
dueño de escribir sus historias, -nunca es una sola-, como mejor pueda, sepa o
quiera. En mi caso, procuro no extenderme ni adornarlas, y fantasías las justas
o ninguna. “Lo que es, es; y lo que no es, no es.” Y si no me convence la
historia, ni domino el argumento, prefiero no empezarla.
martes, 21 de octubre de 2014
BUENAS NOCHES
Cuando decido hablar de mujeres, lo primero que hago es
evitar la tentación de halagarlas. Y créanme que me cuesta ser objetivo, porque
han sido, son y serán siempre el eje y el motor de mi vida. Es obvio que sin
ellas no estaríamos aquí, porque nos han parido, y el amor, sea cual sea
después nuestra tendencia sexual, lo aprendimos de nuestras madres. Tan erróneo
es creerlas diosas o ángeles, como tratarlas como objetos o presas.Son
personas, con todo lo positivo y negativo que ello conlleva. Dependiendo del
trato y las circunstancias, la más frágil puede tornarse roca, y la más dura
puede volverse miel. Es cierto que son muy diferentes a nosotros los hombres,
pero las diferencias no suponen abismos ni barreras, sino algo que interesa y
atrae. Nunca presumiré de conocerlas, pero sí de haberlas amado y respetado,
procurando no idealizarlas, porque las hay buenas y malas. Lo que si afirmo es
que no sabría vivir sin ellas. Cuentan que los primeros seres fueron
hermafroditas, y que desde el momento en que se dividieron en macho y hembra,
cada uno busca, incansablemente, a su otra mitad. Sólo unos pocos afortunados
la encuentran, el resto se pasan la vida buscándola y jamás tienen éxito. Pues
bien, aunque así sea, merece la pena. Peor sería resignarse y renunciar.
viernes, 4 de julio de 2014
BUENAS NOCHES
El concepto de belleza reducido a las formas del rostro o el cuerpo es una estupidez. Mujeres y hombres, obsesionados por su apariencia física, descuidan lo inmarcesible del ser humano, aquello que los acompaña y embellece de principio a fin, y los hace únicos e irrepetibles. Lo de dentro es lo de fuera, y no a la inversa. La estética y la moda de la época, es sólo vanidad, y el cuerpo un mero envase que se deteriora con el paso del tiempo. Un alma pura, una mirada inteligente y limpia, una mente cultivada y un corazón tierno y generoso, destacan y enamoran más que cualquier “monumento” al uso. No siempre las apariencias engañan, pero si son efímeras. Lo que perdura y prevalece es lo que muchos no saben valorar. Rendimos culto a la imagen, y olvidamos que, tras la fachada se oculta lo valioso –si es que lo hay-, y que no todo es placer y sexualidad, porque el día tiene veinticuatro horas y los fuegos de artificio duran muy poco. Quizá ninguna de las mujeres que han embellecido y endulzado mi vida podrían ganar un concurso de belleza, de no estar yo de presidente del jurado, pero si conquistar el corazón de cualquier hombre y hacerlo feliz. He sido y soy afortunado.
miércoles, 2 de julio de 2014
BUENAS NOCHES
Anoche les hablé de cigarras, grillos y luciérnagas. De su
espectáculo nocturno que nos acerca y hermana con la naturaleza, con lo
ancestral. La auténtica poesía emana de esos momentos mágicos en los que,
desprovistos de egoísmos y miserias, nos sentimos parte de un todo infinito y
eterno. En ese escenario la vida y la muerte ejercen su labor inexorable.
Mientras unos nacen, otros mueren, y todos se afanan en alimentarse y
reproducirse. Lo que para nosotros es sólo una noche más, para otros es toda
una vida. Los que amamos los libros, soñamos poder leer un día, en su
totalidad, el más interesante y crucial de todos, aquel en el que Dios o el
Azar explican el porqué de la más diminuta partícula hasta el mayor de los
cuerpos celestes. Ignoro si podremos leerlo, pero algo me dice que está
escrito, y que formamos parte de ese poema universal del que sólo nos son
revelados determinados pasajes. Lo que si tengo claro es que ese texto no lo
leerán mis ojos, y que estas pobres letras que junto a diario son incapaces de
reflejarlo. Pero en cada uno de nosotros hay algo indefinible que nos permite
intuir el más allá. Una vaga esperanza que, en noches como esta, convierte la
fantasía en realidad. Aquello que imagino o sueño, puede o podría ser real. Eso
me basta, y me da fuerzas para seguir viviendo. No necesito ni aspiro a nada más.
martes, 1 de julio de 2014
BUENAS NOCHES
Aunque pueda parecerles raro, nada me inquieta tanto como la
mar en calma. Cuando se revuelve agitada y espumosa, es ella misma, la
reconozco y no la temo. Ahora no sé si está dormida o agazapada, lo cierto es
que apenas se mueve, y lleva horas silenciosa, diría que ensimismada. Nadar o
navegar por esta resplandeciente alfombra de jade resulta tedioso y aburrido.
En verano la tierra se torna áspera, el agua perezosa, y el cielo nocturno se
asemeja al escaparate de una joyería. La naturaleza, tranquila y previsible
como ciertos amores que viven del pasado, reposa y se recrea en su obra. Menos
mal que las luciérnagas, cigarras y grillos, amenizan la noche con su
prodigioso espectáculo de música y danza. Ahora mismo, el bosque está poblado
de náyades y hadas que, a la luz de la luna, siembran ilusiones y sueños. Pues,
ni modo, hoy mis letras no serán la excepción. Ojalá les complazca tanto
leerlas como a mí juntarlas.
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