martes, 23 de junio de 2015

BUENAS NOCHES


No estamos en otoño pero me siento hoja a merced del viento. Y el aíre es caprichoso; juega, se arremolina, acelera de pronto, nos arranca de la rama, y ya lejos del árbol no hay donde sujetarse. Quien comparó al destino con el viento, acertó de pleno y clavó la flecha en medio de la diana. En ocasiones límites hasta el más descreído acaba creyendo en fuerzas desconocidas, quién sabe si predeterminadas, ante las que sólo cabe resignarse y rezar. La hoja caída lo primero que deja atrás es la soberbia, el “querer es poder” y otros tópicos parecidos que tanto divierten o irritan a los dioses. Entonces, si todo está escrito y es inalterable, ¿para qué preocuparnos? No sé, tal vez porque si no escribir el texto, si nos es dado cambiar algunos puntos y comas que de algún modo lo modifican. Algunos creemos en la magia, no en la de una noche determinada sino en la de todas las noches del año. Ayer la luna me hizo un guiño y dejó que la fotografiara. Hoy me he pasado el día buscando la esperanza por todas partes, y como a veces me suele suceder con los objetos, no la encontraba pese a tenerla delante de mí. No siempre que miramos vemos lo que hay que ver. 


jueves, 18 de junio de 2015

BUENAS NOCHES


Supongo que porque es en las celebraciones cuando más echo de menos a quienes ya partieron, mi alegría se recubre hoy con un velo de tristeza. Este mes celebramos el primer lustro del bosque que hemos ido creando día tras día con esfuerzo y paciencia. Cada uno de nosotros ha donado sus mejores semillas, y nos sentimos felices y orgullosos de que hayan fructificado. Sin ningún tipo de protagonismo, porque el mérito es de cuantos nos reunimos aquí, y de quienes estuvieron y ya no están o continúan estando de otro modo. Como somos muchos y el bosque es más extenso de lo que parece, no es fácil que podamos conocernos todos. Los hay que prefieren permanecer en silencio y pasar sin dejar huellas, pero también aportan sus semillas y granitos de arena al visitarlo. Qué quieren que les diga, en estos cinco años de intensa y enriquecedora convivencia he vivido y disfrutado tanto que bendito el día en que tímidamente me asomé a esta ventana virtual, global o como prefieran llamarla. Lo importante es que al otro lado están ustedes, mis amigos, mi familia, mi gente, y por eso seguirá siempre abierta de par en par. Propongo un brindis por nuestra amistad, y por Matilde, Fernando, Lucy, José Francisco y Teresa. ¡SALUD! 


martes, 16 de junio de 2015

BUENAS NOCHES


Los antiguos creían que nuestros antepasados se comunican con nosotros a través de los sueños, y como “mis contemporáneos son los griegos”, yo también lo creo. Anoche soñé con mi padre. En ocasiones les he hablado de él, que fue un hombre sencillo y bueno al que todos querían y respetaban. Lástima no poseer sus virtudes para contrapesar mis defectos. A lo que iba: Fue un sueño largo e intenso, de los que se nos graban en la memoria de principio a fin con todo detalle. Mientras le contaba estos últimos años de mi vida, él me miraba a los ojos en silencio, más que escuchándome leyendo en mí cuanto le decía. Al acabar mi relato, le pregunté: ¿Qué debo hacer? Y entonces, sólo entonces, sonrió y me estrechó la mano: Quererte tanto como yo te quiero y continuar siendo tú mismo. 
Esta mañana el cielo amaneció nublado, pero tuve un día luminoso y tranquilo, de esos en los que uno lleva el sol dentro. 

lunes, 15 de junio de 2015

BUENAS NOCHES


Hay cosas en la vida que vamos superando a duras penas, y otras, ya superadas, que hemos dejado atrás y que, probablemente, vuelvan a repetirse. Todas han sido y son peldaños de una interminable escalera, fáciles de subir o bajar en ocasiones, y en otras, helados y resbaladizos bloques de hielo que no apetece siquiera pisar. Ni el temor ni el cansancio deben detenernos. De sobra sé lo duro que es levantarse después de una caída y cuánto apetece quedarse sentado en tales circunstancias, pero es obligado y aconsejable seguir subiendo o bajando, nunca se sabe. Aun sin tener muy claro a dónde vamos, porque detenerse es morir y de eso ya habrá tiempo. Cuando alguno de los míos –que son tantos- o yo mismo, perdemos el equilibrio y acabamos tropezando y cayendo, recuerdo lo que de niño me decía mi abuela: “Tranquilo, que del suelo no pasas.” Y es cierto, darnos de bruces contra el duro suelo de la realidad puede resultar doloroso, pero lo bueno de tales experiencias es que de él no se pasa, y su firmeza aporta paz y seguridad. Hay temas en los que debo repetirme, aun a riesgo de resultar cansino, por si las letras que junto logran animar a alguien. Ojalá así sea. 


domingo, 14 de junio de 2015

BUENAS NOCHES

Las tardes de los domingos las aprovecho, entre otras cosas, para recapitular sobre las letras que junto a diario. Como tampoco son tantas no me lleva mucho tiempo comprobar lo que debí decir y no dije, y lo que habría sido preferible omitir y no publicar. Ni lo uno ni lo otro tiene remedio, pero también de los errores se aprende. De joven creía posible aplazar una foto o un poema, ahora sé que aquello que no hago en el momento en que lo veo y lo siento se pierde para siempre, porque, aunque lo retome más tarde, nunca me va a salir igual. "Cosas de poca importancia", como solía decir León Felipe. Pero cada loco con su tema, que si no lo hace feliz al menos lo entretiene. Hay Buenas Noches que sólo son un pretexto para acercarme a ustedes a desearles un feliz descanso y los más bellos y divertidos sueños. El de hoy es uno de esos. 

sábado, 13 de junio de 2015

BUENAS NOCHES

Veo el mundo a través de cristales que se me empañan por momentos. A veces me pregunto si en realidad lo veo o sólo lo imagino o recuerdo. Hay cosas que, afortunadamente, no cambian. La mar sigue siendo la misma, somos viejos amigos y, cuando me acerco a ella, nos reconocemos. Hasta diría que se alegra tanto de verme como yo me alegro de verla activa y luminosa siempre. Señora de la vida y del misterio. Inmenso y mágico útero del que nació todo lo que hoy anda, repta y vuela sobre la tierra. Desde que tengo uso de razón, –no mucha, para qué engañarles-, la he tenido cerca. Me crié en una playa, con la mar, la arena y el sol por compañeros de juegos. Dos de mis amigos de entonces pagaron cara la osadía de desafiarla. Mi padre, que la adoraba, me enseñó a respetarla mucho, pero, como la conozco bien, no la temo. Es curioso, para los de tierra adentro suele ser “el mar”, para los marineros y los que vivimos en sus orillas es “la mar”. No sé si el masculino en este caso denota desconocimiento. Diría que si, porque la mar es femenina al ciento por ciento. Como toda hembra, es bella, sensible y generosa, aunque hay momentos en los que, si se enoja, sabe mostrarse firme e intratable e incluso cruel. Cuando me muera no quiero ser incinerado ni que mis cenizas las arrojen a sus inquietas aguas. Soy terrícola y deseo reposar bajo la tierra para devolverle todo lo material que hay en mí. Pero amo más a esta que ahora tengo ante mis ojos, que despertó mi libido con caricias y besos de espuma, obsequiándome dos de los tres colores primarios, el verde y el azul. El tercero, el rojo, me lo obsequió mi madre. 

miércoles, 10 de junio de 2015

BUENAS NOCHES

Hay seres destinados al infortunio, a los que los dioses miran de reojo. Hagan lo que hagan, todo cuanto emprenden está destinado a acabar mal. No son malos ni buenos, y salvo en su contumaz y crónica mala suerte, en nada se diferencian del resto. Quién sabe si, al igual que existen “atrapa sueños”, estas pobres criaturas llevan en lo más recóndito de su ser un lúgubre “atrapa penas”. Lo cierto es que hasta los más bondadosos y altruistas acaban hartos de perder su tiempo tratando de ayudarlos a salir del oscuro pozo que es su habitad natural. Caricaturas de Midas, cuanto tocan lo convierten en tristeza, en plomiza y fría desolación. Suponiendo sea cierto que existen otras vidas y justicia divina, en alguna le será concedida toda la dicha que en esta les fue negada. No desesperes y no pierdas la fe, querido amigo.