Ya que esta noche
parece obligado hablar de esto y ya saben que jamás me escondo, pues hablemos.
Por suerte tengo el ego demasiado reseco y arrugado como para que a estas
alturas se dedique a crecer. Aquí lo compartimos todo y este premio debemos
compartirlo también. Llevo cinco años escribiendo en mi rincón del bosque,
ilusionado con que lean, entiendan y les gusten mis letras, porque un
juntaletras sin lectores todavía es más triste que una mesa sin pan. Créanme,
sin su amistad y cariño, que suponen para mí el mayor de los estímulos, no
habría escrito tanto. Haber sido elegido para participar con dos de mis poemas
en tan merecido homenaje a Rubén Darío, y que mis versos vayan a ser publicados
en dos antologías junto a los de excelentes poetas me hace sentir como cuando
de crío mi madre me leía la Sonatina del maestro nicaragüense, y escuchándola
con los ojos cerrados soñaba con bellas princesas tristes. Esto le habrá
alegrado el alma y lo celebro. Comencé a escribir por verla contenta, y está
noche –como en tantas otras- la siento a mi lado leyendo no en el papel sino en
mis ojos lo que escribo.
viernes, 10 de julio de 2015
lunes, 6 de julio de 2015
BUENAS NOCHES
En el bosque nos
queremos todos. Y es cierto lo que se dice del cariño: cuanto más damos más
tenemos. El nuestro es inagotable. Los abrazos y besos, aunque sean verbales,
ayudan, reconfortan y se agradecen. Hay quienes no lo entienden y les parece
cursi e inadecuado. Es su opinión y la respeto; la mía es que están necesitados
de afecto. No somos abraza farolas sino amigos que se quieren.
Y como la amistad es inmaterial, no precisa del contacto físico. Me dicen:
Falta el poder mirarse a los ojos, y les respondo: Es cierto, pero nos miramos
el alma y es más que suficiente para conocernos. Falsedades y mentiras las hay
en todas partes. Aquí es innecesario mentir porque lo único que pretendemos y
nos interesa es charlar, compartir lo que nos gusta, disfrutar de buena
compañía y aprender unos de otros. Quienes y cómo somos se percibe a la legua,
y no tendría sentido engañarnos ni engañar a nadie. No importa saber más o
menos, ser rico o pobre, creyente o ateo, de derechas o de izquierdas. Los que
creemos en la libertad, en la sinceridad y el respeto mutuo, regalamos nuestra
amistad sin condiciones previas ni encuestas. Las decepciones, aunque
dolorosas, son pocas, y las satisfacciones inmensas.
domingo, 5 de julio de 2015
BUENAS NOCHES
Mientras
la página está en blanco es invierno; después, en cuanto aparecen las letras
como hormigas y recorren la senda aún no trazada, llegan la primavera o el
otoño, y las palabras florecen o se marchitan bajo el sol de la mirada de quien
las lee. Rara vez tengo claro lo que voy a escribir. En ocasiones lo improviso
y en otras se diría que me lo dictan voces que llegan de muy lejos. Hoy no es así. Sé lo que
siento y por quien lo siento, y las letras que junto reflejan la bondad y la
pureza de la gran mujer y tierna madre que me las inspira. Es tan sencilla y
humilde que al leerlas se le pondrá roja la cara, y lucirá tan bella como una
rosa al alba. Hoy es su cumpleaños, una fecha más simbólica que real porque es
toda alma y las almas no tienen edad. Ella sabe cuánto me gustaría poder estar
ahora a su lado cubriéndola de besos, pero como entre nosotros no hay
distancias, los que no le pueden dar mis labios se los da mi corazón, que se
acelera al recordarla y no para de repetir su nombre. No hay idioma que pueda
expresar en su justa medida todo el cariño que le profeso. Ya en el que ella y
yo hablamos cada día, sin que nos condicionen ni limiten palabras, nos lo
decimos todo.
Agradezco a Dios la
inmensa dicha de que me adoptaras, y el poder compartir contigo mis alegrías y
tristezas. En tanto me ilumine tu amorosa mirada, madre, en mi vida siempre
será de día.
sábado, 4 de julio de 2015
BUENAS NOCHES
Como resido en una isla
cuando viajo me veo en la necesidad de usar el avión. Les extrañará que siendo
búho deteste volar, pero me inquieta depender de unas alas tan diferentes a las
mías. Pese a ello, la verdad es que he viajado mucho. Estuve en la India con
Rudyard Kipling, en Malasia con Salgari, en China con Marco Polo, en Rusia con
Dostoievski y Tolstói, en Egipto con Mahfuz, en
Grecia con Homero, en Roma con Moravia, en Japón con Loti, en África con
Hemingway y Conrad, en Norte América con Faulkner, en México con Reyes y Paz,
en Cuba con Lezama y Cabrera Infante, en Colombia con García Márquez, en
Argentina con Borges, Mujica Láinez y Pizarnik, en Uruguay con Onetti, en Chile
con Neruda, Mistral y Rojas, en Perú con Vargas Llosa, en Brasil con Jorge
Amado, y además di dos veces la vuelta al mundo con Verne y Blasco Ibáñez. Me
van a perdonar, o a agradecer, que no siga, pero la lista sería demasiado
larga. Lo cierto es que hay muy pocos lugares en el mundo en los que no haya
estado, y siempre en la mejor compañía. Lo poco que sé lo aprendí en estos
viajes, y lo bueno es que puedo repetirlos sin el menor esfuerzo. Conozco a más
de uno que prefiere otro tipo de transporte mucho más caro y hasta peligroso
para ir hasta donde yo he ido sin moverme de casa. Lo comprendo pero no les
envidio. Hoy estuve con mi amigo Dostoievski en San Petersburgo, disfrutando
del espectáculo de lo que ellos llaman “noches blancas”, que él plasmó en una
romántica y deliciosa novela corta que se llama así, “Noches Blancas” y que les
recomiendo leer. Ya ven, sin ser pescador ni haber pescado nunca, con qué
habilidad y sutileza sé envolver el anzuelo. Si lo muerden me lo agradecerán.
viernes, 3 de julio de 2015
BUENOS DIAS
¿Sabían ustedes que en
ciertas flores hay marcas y olores que guían a los insectos hacia el néctar?
Quien me lo contó se preguntaba si cuidamos las flores porque son bellas o son
bellas para que las cuidemos. Lo ignoro, aunque es probable que ambas cosas sean
ciertas. En cualquier caso, saber lo primero hace que las admire aún más si
cabe, y el porqué son hermosas no me haría cuidarlas y
respetarlas más de lo que ya lo hago. Me indignan los envidiosos e imbéciles
que asocian la belleza física con todo tipo de defectos y intelectuales. Por el
mero hecho de ser guapa o guapo, una mujer o un hombre no tiene que ser
necesariamente frívolo o descerebrado, ni todos los feos somos serios y sabios.
Les aseguro que a mí las flores y las señoras bellas me maravillan y me atraen
mucho más que yo a ellas. Como es natural y lógico, lo acepto y no me lleva a
considerarlas tontas sino, mal que me pese, a entender su buen gusto. Lo de ir
por la vida etiquetando a las personas por su aspecto y juzgándolas sin
conocerlas si que denota frivolidad y bajeza. Volviendo a las flores, jamás he
conocido una fea. Con las mujeres –y la verdad no es halago- me sucede lo
mismo.
jueves, 2 de julio de 2015
BUENAS NOCHES
De lejos solemos ver
poco y mal. Nuestros ojos equivalen a una lente de 50 mm con un ángulo de
visión de unos 47 grados. Si nos acercamos mucho a las cosas no las
reconocemos. Me temo que al corazón le sucede lo mismo y no ve bien en las
distancias cortas donde se deja encandilar por reflejos y brillos. Pecamos de
ser tajantes definiendo conceptos de los
que es más lo que ignoramos que lo que conocemos. La realidad es uno de ellos.
Hablamos y escribimos ampulosamente sobre lo que es o no real, basándonos en la
información que captan nuestros sentidos, y nos quedamos cortos o nos pasamos
cien pueblos. La mejor de las cámaras no puede competir con el ser humano que
la supera en todo, pero de poco sirve que la maquinaria sea casi perfecta si no
la usamos para lo que fue creada. La macro fotografía nos permite aproximarnos a
lo que nos rodea y conocerlo mejor. La razón, la sensibilidad y la tolerancia
sirven para lo mismo. Decimos que el amor es irracional, cuando lo irracional
es conformarse a que lo sea. Nos ahorraríamos mucho dolor y desengaños si lo
basáramos en el conocimiento. En vez de quedarnos embelesados mirando y
recreando al otro, esforcémonos en verlo tal cual es. El miedo a descubrir como
es realmente el ser amado lo genera nuestra propia inseguridad y complejos.
Conocer, entender y aceptar la realidad es el único modo de poder disfrutarla.
Tampoco
me hagan mucho caso, que aún estoy bajo los efectos de contemplar tan de cerca
al bendito café.
miércoles, 1 de julio de 2015
BUENAS NOCHES
Los juntaletras somos
agradecidos con aquello o aquellos que nos inspiran textos o poemas ya que al
no ser tan imaginativos como los escritores y poetas, dependemos más de la
realidad. Por suerte la fuente de lo real es inagotable, y siempre que sepamos
separar el trigo de la paja nos va a proporcionar cuanto necesitamos. Partiendo
de una diminuta araña te puedes elevar a las estrellas o
viceversa. La prosa, la poesía y la fotografía para mí son lo mismo. Lenguaje,
música y luz me sirven por igual para expresar lo que pienso y siento. Según
las circunstancia y el momento elijo el medio. Lo que cuenta es llegar al
lector y que este pueda identificar en las letras e imágenes su propio
pensamiento y su sentir sin mayores esfuerzos. Que le parezcan suyas y acabe
diciendo: “Esto lo habría podido escribir o capturar yo”. Permítanme romper una
lanza por todos los juntaletras del mundo -y me incluyo-, y por quienes
siéndolo se niegan a reconocer que lo son: El gris también es un color, y lo
sencillo tiene su mérito aunque sea modesto. El oro y los laureles es justo que
se los lleven quienes los merecen, a nosotros nos basta una sonrisa y una
palabra amable como recompensa.
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