domingo, 18 de mayo de 2014

BUENAS NOCHES

Obstinación y orgullo, ¿para qué más? Estas dos murallas inexpugnables bastan y sobran para separar y arruinar dos vidas. Frente a esos muros de intransigencia y hielo, hasta el amor fracasa. Lo irónico es que están hechos con inseguridades y miedos, y quienes se parapetan tras ellos, en campo abierto se rendirían sin presentar batalla. Por eso se esconden, porque así pueden eludir la verdad, aunque no vencerla. Lo triste es cuando el asediador y el asediado no son enemigos, comparten el mismo sentimiento y se necesitan mutuamente. Entonces, ¿por qué no abrir de par en par las puertas, y salir o dejar entrar al otro, para fundirse ambos en un abrazo? Cuánta necedad y despropósito. Un corazón atado y amordazado por los prejuicios y el qué dirán, no es más que una máquina de bombeo. Quienes presumen de poder controlar el suyo, no saben lo que se pierden por no dejarlo libre, y merecen perdérselo. 

sábado, 17 de mayo de 2014

BUENAS NOCHES

Mencionamos constantemente a las Musas, sin tener ni idea de lo que son. Yo si la tengo, es más, lo sé: son amores del pasado que de vez en cuando regresan como los fantasmas sobre los que escribí la otra noche. Hurgan en la viejas heridas buscando en ellas emociones que les permitan abandonar su exilio y asomarse al presente. Ya no son dioses ni tienen poderes, pero ayer lo fueron y aún lo recuerdan. Tal vez por eso son tan tristes y nos contagian su tristeza. Ahora mismo me acompaña, como cada tarde, Erató. Para mí su nombre no es el griego que significa amable o amorosa, sino otro bien distinto. No lo diré, que veces la etimología no acierta ni por asomo, y en el desamor suena irónico hablar de triunfos y victorias. Además de sentirla, puedo verla. Nos miramos fijamente a los ojos, y compartimos en silencio lo que la realidad nos niega. Sin reproches ni engaños, porque ambos somos conscientes y responsables de lo que pudo ser y no fue, y aquí, a solas, no serviría de nada negarlo. De estos largos silencios se nutre la poesía. Lo que no podemos decirnos a la cara, acaba en el papel. El único misterio es el del amor que ni enterrado muere. Al fondo, Atenea, se compadece de nosotros: –Mi pobre búho, debí negarme a convertirte en humano.

jueves, 15 de mayo de 2014

BUENAS NOCHES

Mi infancia la pasé en una casa enorme, antigua y decadente, poblada por tímidos e inofensivos fantasmas. En cada recoveco, tras las altas columnas, los apolillados muebles y las tremolas cortinas, yo sabía que estaban aguardando a que me fuera a jugar a otra parte para salir de sus escondrijos, y levitar por las solitarias estancias. Eran tímidos, prudentes, y nunca trataron de asustarme. Mi abuela rezaba por sus almas, y les encendía a diario mariposas en vasos con agua y aceite. Si ves sombras –me decía- no temas nada ni salgas corriendo. Quédate quieto y mira hacia otro lado. Ellos no pueden ni quieren hacerte ningún daño, y tienen tanto derecho a estar aquí como nosotros. Esta también es su casa.

Me costó, pero aprendí a aceptarlos. Mientras junto estas letras, percibo su presencia sin temor alguno. Ignoro si estos fantasmas de ahora son los mismos de antaño, –nadie nos presentó-, pero sé que están, que me observan, y que no debo volverme bruscamente a mirarlos. Decía Paul Èluard, que “hay otros mundos, pero están en este.” Tenía razón; los poetas y las abuelas son sabios.

miércoles, 14 de mayo de 2014

BUENAS NOCHES

¿Qué se ama cuando se ama? Se preguntaba el poeta Gonzalo Rojas. Se me ocurren muchas respuestas, pero ninguna definitiva. A todas podría añadirles: Si, pero… hay más. Y a ese “más” no llegó Gonzalo, ni creo que pueda llegar yo. Está claro que amamos el amor, y necesitamos personificarlo en alguien. Y ese alguien, que incluso puede ser uno mismo, se convierte en la representación viva del sentimiento más importante del ser humano. En la mayoría de los casos, nuestro amor es real, pero la persona amada dista de ser como creemos que es. Cometemos el doble error de idealizarla y de dejarnos idealizar. Después, cuando la realidad se impone, lo fácil y cómodo es hablar de engaño y decepción, señalando siempre al otro, que no nos hizo creer nada que no deseáramos creer. Si me quito las gafas y no consigo leer bien estas letras, la culpa es mía y no de ellas. Si nos aceptásemos a nosotros mismos tal cual somos, en vez de, por temor o vanidad, disfrazarnos tanto, nos ahorraríamos equívocos. El enamoramiento sería lo que debe ser: conocerse y aceptarse el uno al otro, no un baile de máscaras.  
En cuanto a la pregunta inicial, ¿Qué se ama cuando se ama?, sinceramente, no lo sé.


domingo, 11 de mayo de 2014

BUENAS NOCHES


Viajé durante miles de millones de años, desde una estrella que explosionó, hasta recalar en este pequeño planeta. Floté durante unos cuantos cientos de años en las aguas del océano, hasta ascender a una nube. A los pocos días, caí sobre un prado. No estuve demasiado tiempo en el barro. Junto a otros de mi especie, acabe convertido en savia, flor y fruto de una planta. De ella pasé a alimentar a la mujer que comió la fresa. Refugiado en una de sus células, vi llegar a otra célula intrusa, que obligó a aquella en la que yo estaba, a multiplicarse miles de millones de veces. Fue hace casi sesenta años. Ahora estoy en un organismo ya desgastado, que comienza a envejecer. Cuando me toque regresar a la tierra, espero tener la misma suerte para poder asomarme de nuevo a esta especie de balcones que me permiten ver el mundo. Aunque un modesto y diminuto átomo no sabe nunca dónde acabará.

sábado, 10 de mayo de 2014

BUENAS NOCHES

Decir que Parménides fue un tipo raro, sería tanto como no decir nada, ya que todos los filósofos de entonces lo eran, y los de después también. Vino al mundo hace más de dos mil quinientos años, y nació rico. Escribió una sola obra –que se sepa-; un poema filosófico, del cual nos han llegado algunos fragmentos a través de citas y comentarios de otros. Para la mayoría, su famosa frase: “Lo que es es, lo que no es no es”, no pasa de ser una simpleza, algo absolutamente obvio. Pero tras lo que parece simple a primera vista, el ser y el no ser, entendidos como lo real y lo inimaginable, dan mucho que pensar. Y quienes nos hemos aventurado a hacerlo, después de un colosal desgaste de neuronas y tiempo, acabamos justo donde empezamos, en esa afirmación / negación que algunos aceptan sin más, y hacen muy bien. Cuántas veces hemos oído lo de “esto no es”; pues para el sabio Parménides si era, porque si lo puedes señalar –aunque sea para negarlo-, es que es. En realidad lo que dices es que no es lo que parece o lo que debería ser, pero sigue siendo aunque sea otra cosa. Si en verdad no fuera, lo desconocerías, y sobre lo que no existe, al ser inimaginable, es imposible afirmar o negar nada. Por ejemplo: Hay quienes creen que los extraterrestres no existen. Pues bien, la razón de que nieguen su existencia es que, por más que ciertos políticos se les asemejan bastante, aún no han visto a ninguno. Lo cual no excluye la posibilidad de que existan, pese a que no puedan o no quieran venir a tomar café con nosotros. Quizá hayan estado y, al conocernos, decidieron marcharse a toda prisa, y no volver jamás. Si fue así, no me extraña ni se lo reprocho.


Por favor, no me odien por haber juntado estas letras. Lo he hecho por complacer a una amiga a la que no le puedo negar nada, y que tal vez ya esté arrepentida de habérmelo pedido.  

jueves, 8 de mayo de 2014

BUENAS NOCHES


Los versos son como semillas de diente de león. Una vez escritos, dejemos que sea el viento quien los lleve lejos, con la esperanza de que alguno encuentre tierra fértil en la que germinar. No es preciso irlos sembrando, de eso que se ocupe el azar. Y donde llegaron, llegaron. Lo imprevisible e insospechado, atrae y emociona más.